Nació en un pueblecito próximo a París en 1897. Se educó en la "ville-lumière", donde fue destinado su padre, después de ejercer la medicina en Marsella y en Burdeos. Su pasión por el cinematógrafo la llevó un día a los Estudios Gaumont, donde fue admitida después de un ensayo previo para probar sus condiciones cinegéticas. Por su elegancia netamente parisina se le encomiendan siempre papeles de gran dama, o de cortesana, y así uno de sus triunfos más resonantes lo ha obtenido con "La tragedia del Folies Bergere", del Caballero Audaz, donde aparece con el gran actor Constant Remmy. Otro de sus grandes éxitos lo obtuvo en un film titulado "Mónica".